domingo, 7 de diciembre de 2008

LA SANIDAD DIVINA

INTRODUCCION:

A. La salud es una de las principales preocupaciones de todo hombre. Nadie quiere estar enfermo, especialmente cuando se trata de una enfermedad de muerte. A esto se debe la atracción de la sanidad divina.
B. Pero debemos tomar en cuenta que hay dos aspectos de la sanidad divina, así como hay dos clases de enfermedades en los hombres:
1. La manifestación física.
2. La enfermedad espiritual: el pecado. Esta es la causa fundamental de todo el sufrimiento que hay en el mundo hoy en día.
C. Queremos atacar la raíz del problema: el problema eterno.
1. Este es el problema que debemos temer (Mateo 10:28).
2. Este es el alimento que debemos anhelar (Juan 6:26,27).
3. Esta es la sanidad que debemos buscar (Salmos 41:4).

I. LA URGENTE NECESIDAD DE LA SANIDAD DIVINA.

A. Nuestra condición es mucho más grave que lo que nos imaginamos.
1. Ilustración de una hermana que tuvo un quiste interno mientras estaba encinta y estaba tomando calmantes aunque en realidad estaba en peligro de muerte porque no se imaginaba cuan grave era su condición.
2. La condición del pueblo de Israel es el mismo caso de todo pecado (Isaías 1:4-6).
3. Es una enfermedad crónica (Jeremías 6:7,14).
4. No hay nada sano en nosotros (Salmos 38:3-8; Romanos 3:10-18).
B. No podemos sanarnos a nosotros mismos.
1. Es una condición casi incurable (Jeremías 30:12-17).
2. Solamente Dios puede sanar el alma (Jeremías 17:14).
C. Esta enfermedad es de muerte (Romanos 6:23).

II. DIOS NOS OFRECE LA ESPERANZA DE LA SANIDAD DIVINA.

A. Cristo vino para sanar el alma del pecador (Lucas 4:18).
B. Solamente la herida de Cristo puede sanarnos (Isaías 53:4,5; I Pedro 2:24).
C. La sanidad divina es por PURA GRACIA. No es como pagar al médico (Oseas 14:4).
D. El requisito principal para nosotros es reconocer nuestra enfermedad y acudir al único Médico que nos puede curar.
1. Solamente el que se da cuenta que está enfermo acude al médico (Mateo 9:12,13; Apocalipsis 3:17).
2. Por esto Cristo no puede sanar a muchos (Juan 9:35-41).
E. Hay que ser convertido al Señor para que El nos sane (Jeremías 3:22; Juan 12:40).
1. Significa la sumisión a Su voluntad.
2. Significa seguir las instrucciones del médico al pie de la letra. Su enseñanza es saludable: SANA (II Timoteo 1:13; 2:14-18).
3. Significa arrepentirse y bautizarse para la sanidad del alma (Hechos 3:19; 2:38).

CONCLUSION:

A. Hay que reconocer la severidad de esta enfermedad. (Ilustración del carpintero que se hirió en la uña con el martillo. No pensaba que era problema grave pero resultó con gangrena y perdió la vida.)
B. Hay que aceptar ahora mismo la sanidad que Dios nos ofrece, no la que nosotros queremos.
C. Hay que someterse a la autoridad del Señor. (Ilustración de Naamán en II Reyes 5:11-14).  
D. Ahora, pues, ¿por qué se detiene? Reciba la sanidad del alma (Hechos 22:16).

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